viernes, 23 de abril de 2010

Dia de la Tierra



La primera manifestación tuvo lugar el 22 de abril de 1970, promovida por el senador y activista ambiental Gaylord Nelson, para la creación de una agencia ambiental en Estados Unidos. La presión social tuvo sus logros y el gobierno de los Estados Unidos creó la Agencia de Protección Ambiental y una serie de leyes destinada a la protección del medio ambiente.

• En 1972 se celebró la primera conferencia internacional sobre el medio ambiente: la Conferencia de Estocolmo, cuyo objetivo fue sensibilizar a los líderes mundiales sobre la magnitud de los problemas ambientales y que se instituyeran las políticas necesarias para erradicarlos.
• Las ONU celebran el día de la Tierra cada año en el equinoccio vernal (alrededor del 21 de marzo). El 26 de febrero de 1971, el secretario general U Thant firmó una proclamación a ese efecto. Al momento del equinoccio suena la Campana de la Paz en la sede central de la Naciones unidas en Nueva York
• El Día de la Tierra es una fiesta que pertenece a la gente y no está regulada por una sola entidad u organismo; tampoco está relacionado con reivindicaciones políticas, nacionales, religiosas, ideológicas ni raciales.
• En el Día de la Tierra se reflexiona sobre la importancia del vital líquido que es indispensable para la vida del ser humano como lo que es el agua ya que de toda el agua que existe en el planeta tan solo en 2% es bebible.
• El Día de la Tierra apunta a la toma de conciencia de los recursos naturales de la Tierra y su manejo, a la educación ambiental, y a la participación como ciudadanos ambientalmente conscientes y responsables.
• En el Día de la Tierra todos estamos invitados a participar en actividades que promuevan la salud de nuestro planeta, tanto a nivel global como regional y local.
• "La Tierra es nuestro hogar y el hogar de todos los seres vivos. La Tierra misma está viva. Somos partes de un universo en evolución. Somos miembros de una comunidad de vida interdependiente con una magnificente diversidad de formas de vida y culturas. Nos sentimos humildes ante la belleza de la Tierra y compartimos una reverencia por la vida y las fuentes de nuestro ser...

El Día de la Tierra no está regulada por una sola entidad u organismo; se apunta a la toma de conciencia de los recursos naturales de la Tierra y su manejo, a la educación ambiental, y a la participación como ciudadanos ambientalmente conscientes y responsables.
Como parte de la juventud del partido socialista, nos parece fundamental levantar esta bandera de lucha y sostenerla:
Por alimentos sin destruir el ambiente
Por agua sin contaminar
Por aire limpio
Por un consumo responsable
Por nuevas energías renovables
Para pensar globalmente y actuar localmente

martes, 20 de abril de 2010

Mayoria de edad Aproba


El Congreso Nacional acaba de aprobar la reducción de la mayoría de edad de los 21 a los 18 años. Este proyecto, se transformó en la Ley Nº 26.579 y producirá importantes transformaciones en los derechos de los más de dos millones de jóvenes que hoy tienen 18, 19 y 20 años y a partir de ahora a los que cumplan 18 años.
Hasta la sanción de esta ley se daba el contrasentido que un joven podía ir a la guerra, elegir presidente de la Nación, conducir un automóvil y no se lo consideraba “capacitado” para alquilar un departamento, comprar o vender un inmueble, sacar un pasaporte, viajar al exterior o casarse sin permiso de los padres.
Y son las mismas voces que piden bajar la edad de punición de delitos hasta los doce años, los que se oponen a que los jovenes adquieran derechos a partir de los dieciocho.
Cumplimos con esta ley con la Convención Internacional de los Derecho del Niño que en su artículo 1º establece “se entiende por niño todo ser humano menor de dieciocho años de edad, salvo que, en virtud de la ley que le sea aplicable, haya alcanzado antes la mayoría de edad”.
Los Tratados Internacionales fueron incorporados a la Constitución Nacional con jerarquía superior a las leyes, y por lo tanto su cumplimiento era una deuda pendiente.
El Código Civil redactado por el gran jurista Dalmacio Vélez Sarfield fue sancionado en 1869 y está vigente desde el 1º de enero de 1871, salvo reformas parciales como la de 1968 que bajó la mayoría de edad de 22 a 21 años en la que su autor el Dr. Guillermo Borda trató de modernizar el derecho civil imprimiéndole una dinámica apropiada a su tiempo. Después de más de 40 años de aquella reforma los tiempos han cambiado totalmente de manera que existía la necesidad de adecuar el Código Civil a la actual realidad.
Esta ley surge del sentido común y se adecua a los países del Mercosur que ya tienen la mayoría de edad a los 18 años como Brasil, Uruguay y Paraguay.
Ahora un/a joven de los sectores populares que con más de 18 años tiene un hijo, podrá llevarlo al hospital sin necesidad de ir acompañado del abuelo porque él/ella no tiene el ejercicio de la patria potestad. Asimismo, los jóvenes sin empleo –que en este segmento etario son mayoría- podrán iniciar un emprendimiento comercial o productivo.
El Parlamento argentino cumple así con los jóvenes dándole derechos que hasta hoy se le negaban.

martes, 23 de marzo de 2010

Sin el ruido de las botas, nunca más, y dónde ninguna vida se olvida...



El terrorismo de Estado es un régimen de dominación política sustentado en la diseminación del terror en el conjunto social. Se caracteriza por una política represiva criminal de carácter sistemático y masivo implementada por las propias estructuras estatales.
Se basa generalmente en la Desaparición forzada de Personas, La Convención Interamericana sobre Desaparición Forzada de Personas, firmada en 1994, lo considera como un delito de lesa humanidad imprescriptible y lo define del siguiente modo:“Se considera desaparición forzada la privación de la libertad a una o más personas, cualquiera que fuere su forma, cometida por agentes del Estado o por personas o grupos de personas que actúen con la autorización, el apoyo o la aquiescencia del Estado, seguida de la falta de información o de la negativa a reconocer dicha privación de libertad o de informar sobre el paradero de la persona, con lo cual se impide el ejercicio de los recursos legales y de las garantías procesales pertinentes.”
En 1976 llegaron a existir 610 centros clandestinos de detención en Argentina, luego la cifra queda en 364 centros. En 1980 quedaban dos: la ESMA y el Campito (Campo de Mayo). En 1982 y 1983 la ESMA era el único campo que seguía siendo utilizado.
El propio general Videla argumentaba: “No, no se podía fusilar. Había que desaparecerlos. Es lo que enseñaban los manuales de la represión en Argelia, en Vietnam. Estuvimos todos de acuerdo. Pero luego se planteó: si se dan por muertos, enseguida vienen las preguntas que no se pueden responder: quién mató, dónde, cómo.”(María Seoane)
Me queda repetir lo que siempre recuerdo en estos casos:
-La industrialización repugnante del crimen para potenciar su efecto y maximalización del rinde en la empresa de la muerte y el terror en beneficio de los intereses dominantes y en detrimento de las mayorías populares.
-La difícil metabolización del hecho que implica aceptar una población anestesiada ante un horror que siempre se filtra, aún ante la más eficaz censura y su aparente desconocimiento público en el transcurso de los hechos.
- Lo difícil que resulta conjugar la preservación de la memoria de las víctimas mortales y supervivientes, junto al crimen cívico contra la república y el estado de derecho no quedándose aprisionados en el pasado y proponiendo un porvenir mejor y superador a la ciudadanía, así como una adecuada reparación histórica.
- Recordar a Pierre Truche en «La Notion de crime contre l'humanité», el crimen contra la humanidad es la negación de la condición humana a miembros de un grupo de hombres en virtud de la aplicación de una doctrina. El crimen contra la humanidad se diferencia de otros crímenes en que se comete sistemáticamente por la aplicación de una ideología que niega a un grupo de hombres el derecho de vivir sus diferencias.
Debemos el respeto a todas las víctimas, por un mundo mejor para todos y con la esperanza de no olvidar nunca este pasado para caminar hacia ese mundo mejor.
Parafraseando a William Shakespeare cuándo dice: el pasado es un prólogo, yo agrego que este triste pasado sea un prólogo a una historia mejor, creo que aún falta bastante por caminar.
Carlos Braverman.

lunes, 15 de marzo de 2010


Entregan los Premios Parlamentario 2009

El senador socialista Rubén Giustiniani y el Radical Ernesto Sanz y el diputado peronista Héctor Recalde recibirán las principales distinciones en un acto a realizarse este martes en el Senado de la Nación.


Los legisladores nacionales más destacados por su trabajo a lo largo del año 2009 recibirán este martes las distinciones que los Premios Parlamentario a la labor legislativa. Los principales homenajeados serán el senador mendocino Ernesto Sanz, titular del Comité Nacional de la UCR, y el diputado bonaerense Héctor Recalde, abogado laboralista de la CGT.

El acto organizado por la revista Semanario Parlamentario será a partir de las 18 en el Salón Manuel Belgrano del Senado, Hipólito Yrigoyen 1708, 5° piso, edificio Anexo Alfredo Palacios.

Recibirán también distinciones los senadores, Gerardo Morales, Sonia Escudero, Fabián Ríos, Liliana Negre de Alonso, Hilda González de Duhalde, Marcelo Guinle y Luis Naidenoff.

Por otra parte, habrá distinciones para la medios de difusión por la manera como cubrieron la actividad legislativa el último año. Por eso recibirán premios América 24, el diario La Nación y radio Mitre, como así también los periodistas Diego De Nicolás (mejor cobertura televisiva), Zaida Pedroso (Mejor Cobertura radial), Martín Bravo (mejor cobertura gráfica) y Rubén Juárez (medios del interior).

También recibirán premios Paula Atlante, por su labor como vocera de prensa y la agencia DYN.

Para nosotros los y las jóvenes del centro socialista, es un orgullo y un honor, que un compañero de nuestro partido le haya sido otorgado esta dicha mención, Como jóvenes que somos nos damos cuenta que, la ideología las convicciones y la coherencia, no han muerto como muchos dicen, y nos da fuerza que el compañero Rubén Giustiniani sigan manteniendo esas banderas en el senado de la nación. Esta es otra herramienta para luchar por sociedad mas justa, democrática e igualitaria y para decir de este centenario y querido partido que a pesar de todo y de todos, el futuro esta en el socialismo.

El Primer Diputado Socialista de América


Se cumple 106 años del primer diputado de América 13 de marzo de 2010 se cumple Alfredo Palacios nació en Buenos Aires en 1880 (aunque algunos autores dicen que nació en 1878, ya que no hubiera podido ser diputado nacional porque no alcanzaba la edad constitucional de 25 años cuando fue elegido por primera vez). Fue uno de los políticos con mayor influencia en la Argentina del siglo XX junto a Juan Domingo Perón e Hipólito Yrigoyen.
Hijo de padres uruguayos, se educó en la fe cristiana, que luego de algunas desilusiones abandonó. El ambiente de la época, las obras de los grandes teóricos del socialismo como Karl Marx y Friedrich Engels y su percepción de lo argentino y latinoamericano serán los basamentos de su formación y visión de la política que lo guiará toda su vida y accionar.
Recibido de abogado en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, esboza una tesís denominada "La Miseria" la cual es rechazada por los hombres de la época: la misma debió ser reemplazada por una tesís sobre quiebras de empresas. En su chapa de abogado establecía: "Dr. Alfredo Lorenzo Palacios atiende gratis a los pobres".
Su figuración en el socialismo se da por los discursos en mitines en los que intervenía y después de varias idas y venidas se afilia al Partido Socialista en el Centro de La Plata.
Se incorporó al Partido Socialista creado por Juan B. Justo en 1896. Triunfó en las elecciones para diputados nacionales del 13 de marzo de 1904, por el distrito de La Boca, reconociéndose como el primer legislador socialista de América. Fue autor de gran parte de la legislación laboral argentina y del libro El Nuevo Derecho. Inspiró la Reforma Universitaria de 1918 y fue designado por el Congreso de Estudiantes Latinoamericanos como Maestro de América.
Para las elecciones que se harían en el año 1904, un grupo de inmigrantes italianos del barrio de La Boca llegan al despacho de abogado del Dr. Palacios y le ofrecen la candidatura a Diputado Nacional por el Partido Socialista por la circunscripción 4º. La campaña fue febril, casa por casa, conventillo por conventillo: Palacios se detenía en los patios y daba sus discursos en castellano e italiano y un interpréte lo traducía al xeneise (genovés). El 13 de marzo de 1904, ante una elección en donde dominaba en el resto de la ciudad un clima de fraude de los partidos del régimen, Alfredo Palacios se alzaba con 830 votos que a viva voz no se dejaban sobornar por los políticos de la oligarquía y triunfaba.
Fundador del Nuevo Derecho, el derecho de los trabajadores, Alfredo Palacios arranca de esa oligarquía varias leyes sociales entre ellas la de sábado inglés, descanso dominical, aumentos de sueldos, que el pago de sueldos se haga en moneda y no en vales, ley de accidente laboral, ley del trabajo femenino, ley de la silla, estatuto del docente y muchas otras leyes que en distintos períodos fue presentando y logrando que se sancionen.
Su tarea, ya sea como diputado o senador siempre estuvo orientada a los trabajadores, las mujeres, los niños, los ancianos y los jóvenes. También adhirió al movimiento de la Reforma Universitaria que estalló en la ciudad de Córdoba el 15 de agosto de 1918.
Abogado, político, profesor universitario, en cualquiera de estos roles siempre defendió con la misma convicción y vehemencia los valores de la igualdad, la libertad y la solidaridad social. Su visión nacionalista del socialismo le valió muchas veces el reconocimiento de que fue él quien introduce el debate de la nacionalidad y de una visión nacional dentro de su partido. Fue quien pregonó que en las marchas el Partido Socialista marche con banderas rojas pero también con banderas argentinas.
Entre sus obras más importantes se encuentran El nuevo derecho, Esteban Echeverría: albacea del pensamiento de Mayo, La miseria, El dolor argentino y cientos de conferencias y escritos varios. Fue el primer diputado socialista que lleva al seno del congreso la temática de la mujer y el voto femenino por el que venían luchando feministas como Alicia Moreau de Justo, Elvira Rawson Dellepiane, Carolina Muzzili, Fenia Cherkoff y otras.
También fue candidato presidencial en el año 1958 con la fórmula Alfredo Palacios - Carlos Sánchez Viamonte. Por aquel entonces la Revolución Cubana era el ideal de muchos sectores y el socialismo argentino la vio con suma simpatía, a tal punto que el lema de la campaña presidencial era "en Cuba los barbudos, en Argentina los bigotudos...vote vote vote vótelo a bigote". Luego, cuando la Revolución Cubana se adhiere al bloque soviético, Palacios critica esta decisión porque siempre concibió incompatible la realización del socialismo sin libertad.
Su austeridad le valió una vida de grandes privaciones en sus últimos años y falleció en absoluta pobreza. Su casa, ubicada en la calle Charcas 4741 (en Buenos Aires), estuvo a punto de ser rematada varias veces y solo por la intervención de amigos pudo ser salvada. Hoy funciona allí la Fundación Alfredo Lorenzo Palacios, la que conserva algunos de sus muebles y su enorme biblioteca.

jueves, 11 de marzo de 2010

JULIETA LANTERI, LA PRIMERA MUJER QUE VOTO EN ARGENTINA Y EN SUDAMERICA



Corría el año 1873 cuando Julieta Lanteri (bautizada Julia Magdalena Angela), aún niña, llegó junto a su familia desde Italia a nuestro país, Argentina. Los Lanteri se trasladaron a vivir a La Plata, flamante capital de la Provincia. A los trece años, ingresó al Colegio Nacional, el único que la habilitaba para estudiar en la Universidad. A los dieciocho años decidió estudiar Medicina, una profesión negada a las mujeres pero pudo hacerlo por un permiso especial del entonces Decano, Dr. Leopoldo Montes de Oca. Se convirtió en la sexta médica recibida en Argentina y, junto con la primera egresada en esa casa de estudios la Dra. Cecilia Grierson, fundó la Asociación Universitaria Argentina.
Integró, en 1906 el Centro Feminista del Congreso Internacional del Libre Pensamiento que se hizo en Buenos Aires, junto a Alicia Moreau, Sara Justo y Elvira Rawson, entre otras, para reclamar por los derechos cívicos femeninos en la Argentina.
En 1911 la Municipalidad de Buenos Aires convocó a los vecinos para que actualizaran sus datos en los padrones, en vistas a las elecciones municipales de legisladores, llamó a que lo hicieran “los ciudadanos mayores, residentes en la ciudad por lo menos desde un año antes, que tuvieran un comercio o industria o ejercieran una profesión liberal y pagasen impuestos comunales por valor de 100 pesos como mínimo”. Julieta, advirtió que nada se decía sobre el sexo por lo que se inscribió el 16 de julio de 1911, un día después que le fuera dada la carta de ciudadanía, en la Parroquia San Juan Evangelista de La Boca, que era la que correspondía por su domicilio y cuando llegó el día de las elecciones, 26 de noviembre de ese año, votó en el atrio de esa iglesia. Su voto fue firmado por el Dr. Adolfo Saldías, presidente de mesa, quien se alegró “por ser el firmante del documento del primer sufragio de una mujer en el país y en Sudamérica”. La noticia, contada por ella, apareció en los principales diarios de la época, La Prensa y La Nación. Poco tiempo después, el Concejo Deliberante porteño sancionó una Ordenanza donde especificaba claramente que estaba prohibido el voto de las mujeres porque el empadronamiento se basaba en el registro de empadronamiento del servicio militar. Al enterarse de eso, Julieta Lanteri se presentó ante registros militares de Capital Federal, solicitando ser enrolada y acudió directamente al Ministro de Guerra y Marina.
En vísperas de los comicios nacionales de 1919 descubrió que su nombre no figuraba en los padrones y volvió a recurrir a los tribunales, pero su reclamo fue rechazado con el argumento de que debía exhibir la libreta de enrolamiento, un documento exclusivamente masculino. Decidió entonces dejar esa batalla para más adelante. Encontró que la Constitución nacional vedaba la posibilidad de votar a las mujeres pero no la de ser elegidas. Entonces, creó su propia agrupación, el Partido Nacional Feminista, en abril de 1919, y se presentó como candidata a diputada. Nuevamente sería pionera, siendo la primera mujer candidata política.

Hizo campaña en las calles, hablando en las esquinas, y también en los intervalos de las funciones del cinematógrafo. Y hasta empapeló la ciudad con sus afiches: "En el Parlamento una banca me espera, llevadme a ella", fue su slogan. Consiguió 1.730 votos, obviamente todos masculinos, entre ellos el del escritor Manuel Gálvez que "como no quería votar por los conservadores ni por los radicales" –según su propia confesión prefirió apoyar a "la intrépida doctora Lanteri".

A principios de 1920, el Senador Dr. Juan B. Justo la incluyó en su lista del Partido Socialista junto a Alicia Moreau de Justo. En 1924, año en que triunfó el Dr. Alfredo Palacios, Julieta lo siguió en cantidad de votos obtenidos. Los principios de su partido se incorporaron a partidos nacionales en San Juan y Mendoza. Bregó por derechos y mejoras laborales femeninas e infantiles y jamás dejó de reclamar en los cuarteles y hasta frente al ministro de Guerra de Yrigoyen que le permitieran hacer el servicio militar para poder así conseguir libreta de enrolamiento e incorporarse al padrón.

Fue una mujer sin lugar a dudas muy valiente y original, cabe recordar también que fue de las primeras en llevar a los tribunales a un inquilino.

Lamentablemente tuvo un “sospechoso” accidente cuando un auto dando marcha atrás en la esquina de Diagonal Norte y Suipacha la golpeó mortalmente a la edad de 59 años. Eran las 3 de la tarde del 23 de febrero de 1932, dos días más tarde fallecía la gran defensora de los derechos cívicos de la mujer argentina.

martes, 16 de febrero de 2010


Entrevista del Periódico Acción al Presidente del Partido Socialista y Senador Nacional por Santa Fe.

Rubén Giustiniani toma largos sorbos de mate mientras piensa cada una de sus respuestas. Medido, pero seguro en cada reflexión, luce modesto en su imponente despacho del Senado. Este será su hábitat hasta 2015, ya que renovó su banca como senador por Santa Fe como resultado de las elecciones del 28 de junio del año pasado, obteniendo el segundo puesto en el escrutinio definitivo, detrás de la lista encabezada por el ex gobernador y piloto Carlos Reutemann, quien lo derrotó por apenas un 1,5% de los sufragios.
Fiel a su estilo, el actual presidente del Partido Socialista, propone «no poner el carro adelante del caballo», cuando se lo consulta sobre posibles candidaturas presidenciales para 2011. Estima que las alianzas surgirán de «un programa de cambio y reforma para la Argentina» que se vislumbrará a partir del desempeño de las cámaras legislativas en 2010, aunque abre el juego expresamente hacia Proyecto Sur, el movimiento liderado por el diputado Fernando Solanas y el sector encabezado por el cordobés Luis Juez.
Nacido en Rosario, casado, con tres hijos, asegura que la notoriedad pública que ha tomado a partir de la política, no afectó su bajo perfil ni su vida familiar: «Lo toman como algo natural. Es una casa en la que se respira socialismo. Se respira libros y debates. El involucramiento es parte de nuestras vidas. Es una cuestión de coherencia con lo que uno piensa, dice y hace».
Ingeniero civil de profesión, se recibió en 1988 en la Universidad Nacional de Rosario. Cinco años después fue electo decano de la facultad donde se formó: Ciencias Exactas e Ingeniería. Valora fervientemente esa etapa ya que «fue una manera de llevar a la práctica las ideas de la militancia universitaria».
Comenzó su carrera partidaria durante la década de los 70. Sin embargo, cuenta que desde antes su vocación asomaba en el centro de estudiantes del colegio secundario. Por eso, luego de años de militancia, rechaza la utilización del término «clase política». «No me considero miembro de una clase», aclara. «Soy un dirigente que, circunstancialmente, ejerzo un cargo institucional. Pero soy un militante del Partido Socialista. Hablar de “clase” es hablar de privilegio; remite a distancia con la sociedad».
El regreso a la institucionalidad política, en 1983, lo encontró como miembro de la mesa directiva de la Federación Universitaria Argentina. Destaca esos años, durante los cuales también se desempeñó como vicepresidente de la Unión Internacional de Juventudes Socialistas, por su gran efervescencia y compromiso.
Fue director de Relaciones Internacionales de la Municipalidad de Rosario entre 1988 y 1991 y, en 1995, asumió como secretario de Gobierno de esa misma ciudad.
Hoy, con una experiencia parlamentaria de más de diez años –fue elegido diputado en 1997 y desde 2003 es senador–, teme que el nuevo Congreso, con presencia fuerte de los bloques de oposición, se maneje con «espíritu revanchista». Asegura que su bloque adoptará un perfil propositivo: «No debemos revisar sino aportar a las cuestiones pendientes». Respetado también por sus adversarios, su espíritu dialoguista le ha permitido lograr en varias ocasiones el apoyo de fuerzas tanto opositoras como oficialistas a la hora de aprobar leyes de su autoría, como la migratoria o de mayoría de edad.
–¿Cuáles son, a su juicio, los principales temas que debería abordar el Congreso a partir de marzo?
–Sigue pendiente una reforma tributaria integral, para que de una vez paguen más los que más tienen. Hay que bajar el IVA de los productos de la canasta básica familiar, gravar la renta financiera, la renta minera, el juego y establecer un impuesto a la herencia. También habría que pensar en una reforma del sistema financiero que garantice a las pequeñas y medianas empresas de la ciudad y del campo créditos accesibles y generar herramientas concretas para la redistribución del ingreso, por caso, establecer con toda claridad que la jubilación mínima debe ser del 82% móvil de los trabajadores en actividad. Hay que concretar un ingreso universal a la vejez y concretar, por ley, el ingreso ciudadano a la niñez para combatir la pobreza. Y un marco regulatorio de los servicios públicos que dé lugar a la participación ciudadana a través de audiencias públicas, para garantizar, por ejemplo, tarifas accesibles.
–¿Cree que los distintos sectores de la oposición al Gobierno Nacional pueden alcanzar acuerdos en determinados puntos de la agenda legislativa?
–La oposición seguramente articulará alianzas en temas como la reforma del Indec o el Consejo de la Magistratura. Es decir, temas básicos que hagan de éste un país normal. Se necesita un acuerdo de toda la oposición para obligar al oficialismo a sentarse a una mesa de diálogo. Estos son temas pendientes, los otros habrá que ver si hay masa crítica de los sectores progresistas para plantearlos.
–¿Consideran la posibilidad de coincidir en algunas cuestiones puntuales con el Frente para la Victoria?
–Espero que cuando nosotros planteemos, por ejemplo, la necesidad de gravar la renta financiera, el Gobierno lo tome como una posibilidad para que el Estado obtenga recursos. Siempre está abierta esa posibilidad. La ley de mayoría de edad la presenté yo y fue votada casi por unanimidad, incluso por sectores del oficialismo. Por otra parte, nosotros hemos acompañado propuestas del oficialismo como la ley de Medios y de las AFJP.
–¿Ese acompañamiento de ustedes a propuestas del Ejecutivo dañó su alianza con la Coalición Cívica?
–Nosotros siempre lo dijimos: somos un partido de oposición al Gobierno, pero oposición constructiva y propositiva. Y desde ese lugar fuimos coherentes con nuestro programa. Estuvimos en contra cuando privatizaron las jubilaciones en la época menemista. Entonces no podíamos votar de otra manera cuando se terminaba con las AFJP. Y de la misma forma, terminar con la ley de Radiodifusión de la dictadura, que establecía el disparate de que el Comfer estaba integrado por militares y, por lo tanto, debía haber un interventor.
Pero esto no significa que no sigamos buscando acuerdos programáticos dentro de la oposición. Puede ser con el radicalismo, con la Coalición Cívica, como también con Pino Solanas, la CTA o Luis Juez. El Acuerdo Cívico y Social fue un acuerdo electoral para las elecciones pasadas. Veremos hacia adelante. El 2010 será un año donde se deberán poner de relieve con claridad las coincidencias programáticas para poder confluir en una propuesta electoral para 2011. Veremos primero esto, sin poner el carro adelante del caballo, sin elegir primero el candidato y luego ordenar lo que vaya detrás. Vamos a privilegiar, como siempre lo hicimos, el acuerdo programático y esa será la base de un posible frente.
–¿Qué límites existen para esas posibles alianzas? ¿Participarían de un frente que nuclee a toda la oposición, incluido el Pro, por ejemplo?
–No, de ninguna manera. El límite es un programa de centroizquierda y progresista que, con propuestas transformadoras y positivas, garantice a los sectores populares la redistribución del ingreso.
–¿No cree que haberse aliado con el espacio que lidera Elisa Carrió contradice esa opción por el progresismo?
–No, para nada. Porque la izquierda en ese frente era el Partido Socialista. Estamos hablando de un frente de centroizquierda que tuvo el apoyo de casi 5 millones de votos, donde el compromiso era el ingreso ciudadano a la niñez y a la vejez. Un claro programa progresista.
–Pero a la hora de votar leyes medulares, las opiniones resultan divergentes.
–No encontrar contradicciones en la política es imposible. Y más en la Argentina, donde los términos izquierda y derecha están tan en ida y vuelta. La reconstrucción de un espacio de izquierda, democrático y de mayorías en la Argentina todavía está pendiente. Está claro en Brasil, con sus distintos matices, que el PT es la izquierda. La derecha es Serra y el Partido Social Demócrata. En Uruguay, el Frente Amplio presentó una fórmula compartida por José Mujica y Danilo Astori, esto sería impensable en Argentina. Allí hay sectores que impulsaron un acuerdo comercial con Estados Unidos, sin embargo el Frente no se rompió y sigue gobernando en un sentido progresista. Lo logran porque tienen la amplitud primera de concretar una herramienta y luego que esté por encima del liderazgo coyuntural de Tabaré Vazquez, Mujica o Astori. Esa herramienta está pendiente en Argentina y el Partido Socialista quiere aportar para que se construya de una vez.
–Hablando del progresismo y su fragmentación, su propio partido también está dividido.
–Yo no soy partidario de los tribunales ideológicos. Pero lo que está claro es que Partido Socialista en la Argentina hay uno solo. Es el que realiza sus congresos, tiene miles de afiliados y donde se resuelve democráticamente su vida política. No hay dos partidos socialistas, hay uno solo. Lo que hay es algunos dirigentes que por fuera del partido decidieron apoyar el gobierno kirchnerista, pero nada más.
Ahora, que dentro del universo de la izquierda en Argentina haya otros partidos que se hacen llamar socialistas, está bien. Yo no soy quién para medir quién es más socialista. Está el Partido de los Trabajadores Socialistas, el Movimiento Socialista de los Trabajadores…
–Más allá de esto, el PS adoptó diferentes posturas y conformó alianzas distintas tanto en Capital Federal y provincia de Buenos Aires, como en Santa Fe.
–Es el mismo partido que resuelve sus políticas de alianza en distintas provincias. O sea, el Frente Progresista en Santa Fe se expresa de una manera determinada por su experiencia previa de trabajo con sectores radicales y hasta de la Democracia Progresista. Pero eso no es posible reproducirlo mecánicamente en otras regiones.
–¿Estarían de acuerdo en revisar la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, como plantean algunos legisladores? ¿Teme un espíritu revanchista en este tema, teniendo en cuenta los intereses que están en juego?
–Eso es lo que no ayuda al país. Por eso creo que no es correcta esta posición de revisar lo hecho. Se trata de aportar para resolver las cuestiones pendientes. Toda ley se puede cambiar por una nueva. La posición del PS fue que la autoridad de aplicación que dispone la ley de Medios debía ser más participativa y democrática y que el gobierno de turno no tenga tanta incidencia. Si podemos ir a una autoridad de aplicación diferente, yo la apoyaría. Eso sería coherente con lo que dijimos. Creo que esa es la tarea del nuevo Congreso: ver qué aportes le puede hacer al país. Para mí la democracia es el gobierno de las leyes. Son las reglas de juego de una sociedad. Son las que protegen a los más débiles. Por eso la mayor coherencia que debemos desarrollar desde una posición de izquierda es el cumplimiento de las leyes.
–Usted denunció que la distribución de fondos establecida por la ley de Coparticipación no se respeta. ¿Por qué cree que es un tema que no ocupa un lugar central en la agenda pública?
–Lo que pasa es que los temas toman estado público cuando la sociedad asume con su movilización la defensa de sus derechos. Aunque, en este caso, el problema que le parece abstracto y tan lejano a la gente como la coparticipación federal, significa en concreto que se les pueda pagar a los maestros, los médicos o los enfermeros. Si en marzo estallan conflictos docentes se va a reflejar en esto que denuncié. Porque con justicia los trabajadores de la educación van a reclamar aumento y las provincias tendrán graves problemas para cumplir. Por eso: el cumplimiento de la ley es básico y cuando la sociedad se moviliza para hacerla cumplir es cuando la ley se hace carne en la opinión pública.
–Como partido afrontan una doble experiencia: ser oficialismo en Santa Fe y Rosario y oposición a nivel nacional. ¿Algunas de las dos situaciones es más sencilla de sobrellevar que la otra?
–Alguien dijo alguna vez que «La ética sin poder es más parecida a una religión que a una tarea política». Llegar al poder es la posibilidad de llevar a la práctica lo que uno siempre ha planteado. Evidentemente gobernar es difícil y las limitaciones las imponen las relaciones de fuerza en la sociedad. Y mucho más si uno quiere llevar a cabo una gestión progresista. Pero tampoco esto significa que el reclamo desde el llano sea más fácil. La tarea de un delegado de base para hacer escuchar sus consignas también es extremadamente complicada.
–¿Qué pasa cuando no se cuenta con los recursos necesarios para llevar a cabo las ideas progresistas? Usted mencionó los conflictos docentes latentes, y en Santa Fe el año pasado fue bastante duro en cuanto a reclamos gremiales de trabajadores de la educación. Los sindicatos ya plantearon sus pedidos de aumento y no será sencillo dar una respuesta, teniendo en cuenta la experiencia del año pasado con varios paros en la provincia.
–En estos dos años de gestión hemos aplicado una política en Santa Fe coherente con el programa que se le planteó a la gente en la elección. Se titularizaron miles de cargos, se comenzaron a tiempo las clases. Por primera vez se estableció por ley una paritaria docente con la que se mejoraron condiciones de trabajo que venían de 25 años de gobierno justicialista en la provincia. En estos temas, una gestión provincial o municipal está mucho más limitada en los recursos debido al ahogo por la falta de cumplimiento de la Ley de Coparticipación Federal. Entonces se tendrá que profundizar mucho el trato con los gremios para poder, en un diálogo transparente, establecer cuál es el punto de unión entre ese legítimo reclamo docente y las posibilidades de darle respuesta.
–Rosario es una ciudad muy activa políticamente, donde el socialismo es gobierno desde hace más de diez años. ¿Cómo se desarrolla allí la participación social?
–La participación en la democracia es la herramienta progresista del cambio. Por eso, una de las primeras cuestiones que pusimos en marcha son los foros de participación para definir el programa de gobierno. Lo mismo hicimos con el presupuesto participativo. Además, es el acicate fundamental para que un gobierno mantenga su compromiso ciudadano. Siempre que la gente participe, se involucre o reclame es positivo. Significa una maduración de la democracia.
–En cuanto a reclamos, los tuvieron en Rosario y Santa Fe, y bastante fuertes en algunos casos.
–La metodología de lucha forma parte siempre de su contexto. Es un derecho de los trabajadores hacerse escuchar. El derecho a huelga figura en la Constitución y fue logrado a través de sangre y lucha. Y esa es la base conceptual de los sectores más débiles para hacerse escuchar. Nosotros lo analizamos desde ese lugar: es el derecho de la gente a expresarse en busca de una solución.
–Teniendo en cuenta su reivindicación de posiciones progresistas, visto a la distancia, ¿no revisaría su apoyo a las entidades ruralistas cuando se desató el llamado «conflicto del campo»?
–Las retenciones son sólo una herramienta de política económica que puede servir para fijar el precio interno, pero no se puede considerar con el mismo criterio al pool de siembra que al agricultor que tiene unas pocas hectáreas, que en el caso de mi provincia, son absoluta mayoría. Santa Fe es una provincia chacarera, no como Buenos Aires, que es estanciera. Es por eso que desde los inicios el PS tuvo una relación estrecha con la Federación Agraria Argentina. Es una gran equivocación plantearse al campo como una generalidad y regalárselo a la oligarquía. Por eso, el gran error del Gobierno fue esa incapacidad de establecer una política diferenciada. Nosotros siempre planteamos que las retenciones deben ser progresivas y segmentadas. Fue un retroceso para el país discutir el tema bajo el falso eje «retenciones sí o no». Un verdadero sistema tributario progresista consiste, básicamente, en bajar el IVA y gravar la renta financiera. ¿O acaso es de derecha el gobierno del Frente Amplio o el de Lula porque no aplican retenciones? ¿Es de izquierda el gobierno de Rusia o el de Uribe en Colombia porque sí las aplican?
–¿Cómo analiza al proceso político iniciado en 2003 con Néstor Kirchner y continuado por Cristina Fernández?
–Es un gobierno que se ha basado en lo más burocratizado del movimiento sindical, en lo más anacrónico de la política, expresado en los intendentes justicialistas del Conurbano y basado en sectores financieros y grupos económicos. Ahí es donde se explica, por ejemplo, por qué no se grava la renta petrolera. Porque hay intereses que sostienen el escándalo de la expoliación de los recursos. Por ejemplo, con la llamada «Ley corta», que transfirió a las provincias petroleras los permisos y las concesiones de explotación de hidrocarburos otorgados en cada distrito y a la que fui el único senador que se opuso, con las concesiones escandalosas a 25 o 50 años que se hacen en la Patagonia. Todo basado en el Código de Minería de los 90, que nadie ha cambiado todavía. Todos esos sectores son parte de la llamada gobernabilidad que ha elegido el Gobierno.
–Pero el Gobierno cuenta también con el respaldo de sectores progresistas.
–Sí, han rescatado aspectos que este gobierno resolvió positivamente, como la política de derechos humanos. Nosotros esto lo hemos reconocido. Pero en el balance a ellos les da progresista y a nosotros nos da negativo. Igual estamos en democracia y la disputa de ideas siempre es buena. Considerarán que el tránsito de este gobierno va en un sentido correcto.
–¿Cuál es su opinión respecto de la política oficial en materia de deuda externa, que en las últimas semanas motivó encendidas polémicas?
–Con respecto a este tema queda pendiente el fallo del juez Ballesteros que, de la mano de la presentación que hizo el recordado Alejandro Olmos, conminó al Congreso Nacional a investigar qué partes son legítimas y cuáles ilegítimas de la deuda. Se había propuesto conformar una comisión bicameral a la que, históricamente, siempre los oficialismos se opusieron. Por eso estuvimos en contra del adelantamiento del pago de deuda sin el análisis debido. No es que nos oponemos al pago de la deuda, sino que no estamos de acuerdo con esta llamada «política de desendeudamiento». Sí creemos que hay que mantener el pago mínimo necesario pero dentro de aquella idea de los 80 que planteaba que el Estado Nacional se reserva la facultad de analizarla. Principalmente hay que revisar la deuda que se contrajo en la etapa de la dictadura militar. No debemos poner punto final a ese tema. Ecuador ha demostrado que es viable esto que proponemos.
–¿Cómo toma que se hable de muchos candidatos presidenciales para 2011, como Elisa Carrió, Julio Cobos o Mauricio Macri, y se lo mencione mucho menos al líder del socialismo, Hermes Binner?
–Somos un partido frentista y creemos que la política de alianzas debe estar enmarcada en un programa de cambio y reforma para la Argentina. Los candidatos deben adaptarse a ese programa y no al revés. Esa debe ser la base de nuestras discusiones este año. Pero, de todas maneras, vemos que sí hay una presidenta socialista en Chile, como Michelle Bachelet, que está culminando su mandato con gran aceptación popular, como Tabaré Vázquez en Uruguay, y están Lula y Evo Morales. Seguramente, tarde o temprano, habrá un presidente socialista en Argentina.
Por otra parte, la aparición de candidatos como Carlos Reutemann o Eduardo Duhalde, es el emergente de la incapacidad de ciertos sectores de poder construir una alternativa progresista, fuerte y nueva. Eso hace que la política argentina siga dando vueltas alrededor del Partido Justicialista. Porque en definitiva son todas variantes de lo mismo. La reforma política va en esa dirección: Kirchner quiere competir con un solo representante del PJ. Y en esto los medios juegan un papel clave, como en todo el mundo. Ellos empujan intereses económicos que sólo pueden ser garantizados por determinados gobiernos. Reutemann, en la última campaña, tuvo una participación en los medios nacionales de 30 a 1 sobre mí. Eso lo dice todo.